Antes de comenzar haré explicito que tengo sentimientos aberrantes contra la política y esos mismos se mudaron con una profunda decepción por la sociedad y especialmente por las mujeres (ahora explico a que mujeres me refiero).
Por casualidades de la vida trabaje en un hotel de la Ciudad de México, (dando un taller cabe la aclaración pertinente pa’ no confundir al lector) iba caminando campante yo y una señora se acerco amablemente para preguntarme donde era el desayuno… yo despistada pues la mande al restaurante del hotel, (preguntas así a las 8 de la mañana en un lunes donde yo lo único que pensaba es porque el fin de semana no podía durar poco más, son poco propicias a entablar un dialogo) la señora respondió, “no pero vengo al desayuno del candidato a delegado de (tal partido), que usted no viene a eso"… mi cara fue de negación y mi pensamiento generó una frase que no dije porque aun queda algo de decencia en mi… pero lo pensé (“NOooooO señora en este país aun hay gente que si trabaja”) -en fin- al no poder ayudar con tremenda duda existencial, continúe mi camino, al llegar al salón donde dábamos el taller, escuche en el salón continuo pruebas de sonido con una música muy elegante, al más puro estilo del Titanic (en la escena donde toca un cuarteto de violines), el movimiento afuera y la curiosidad me sacaron de mis labores y... –sii así es-, el evento del político “este” al que se refirió la señora, sería en el salón contiguo, los responsables del ruido pues ni más ni menos que la gente que organizaba tal evento, todos ellos bien activos y bueno, para entonces ya también esperaban muchas mujeres, solo señoras “amas de casa” (eso lo supe no por los estereotipos sino porque al inicio del discurso del señor “éste” lo mencionó), aproveche mi interrupción para ir al sanitario (y como siempre, se entera uno de cada cosa) y fue ahí donde escuche atenta "Dicen que está bien guapo", "Yo no sé cómo se llama y pues a mí me dijeron que el desayuno es gratis y por eso vine"… esos comentarios me hicieron quedar con esos efectos absurdos que provocan escenarios como el que sigue…
Llega el político en cuestión, las señoras, -que sabe de donde salieron pero eran más de 1OO que aplauden gustosas, la música de violines de fondo y el señor político inicia su discurso, dirigido a las “amas de casa” que por palabras del señor son las verdaderas trabajadoras de México (así es, todas aquellas que no estamos en casa, salimos a jugar según el señor este) y comienza con una frase que quedó retumbando en mi cabeza con un eco tan sonoro como el de los violines… “ESTE NO ES UN EVENTO DE PROSELITISMO POLITICO, SINO TODO LO CONTRARIO"… ante tal frase avasalladora las señoras aplaudieron fervientemente… el discurso continuó como todos los discursos diciendo lo fácil que es cambiar la vida de todos (el problema es que nadie lo ha logrado) y después un desayuno que no pretendía de ninguna manera comprar su voto, sólo convencerlas que es la mejor opción, -Yo pensaba- sí las tablas lógicas de la prepa no me mintieron la doble negación hace una premisa verdadera… que manera tan elegante de sincerarse no?
Estamos en época de elecciones y campañas electorales, no basta con chutarnos la publicidad incongruente, vil, y chafisima por tele (donde una señora dice que tiene vacío el refri por que su familia se come todo lo que hay, o vemos a una niña desde mi punto de vista sobreactuada y totalmente falsa que cree tener la chispa hablando como un adulto o a una familia preocupada por que el papá será despedido por no hablar inglés y saber “computación” o el chavillo que será payaso por no tener acceso a la educación o cualquiera que me digan no importa el partido), lo triste es que sabemos que eso casos tan mal "actuados" son más reales e -irónicamente- resultado de un sistema político tan nefasto como el mismo que los produce como spots televisivos y ahí seguimos cual borregada… yo no sé a ciencia cierta políticamente que es lo mejor, lo único que hoy sé, es que en masa los humanos perdemos el sentido de la realidad y el sentido común y qué decir del criterio tal vez como especie ya lo extraviamos.
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20 de mayo de 2009
31 de marzo de 2009
Ya pintaba, para un día de esos...
Sí, un día de esos que me hacen pensar que mi vida es completamente inútil, difusa, deficiente, vacía y vil. Todo comenzó cuando desperté cincuenta minutos antes de que sonara el despertador -así es- como si nada desperté, mire al techo vi la hora y me quede ahí esperando, con la mente en todo y en nada y sin rezagos de sueño, eso no sucede con frecuencia yo podría dormir 48 horas seguidas, despertar, comer algo y volverme a dormir, pero al parecer el calor que se ha sentido en la Ciudad de México ha dejado estragos en mi reloj biológico… (Por si no fuera suficiente con eso, el domingo cambiamos a vivir en el Horario de Verano que se come un hora para ahorrar energía –dicen- pero que sabe a donde vaya a parar ésta hasta que el bendito invierno no la traiga de regreso -pasu- eso me molesta mucho)
Vivir en el DF o en una ciudad tan caótica ya tiene implícito un karma, donde el tiempo y la distancia son verdaderamente relativos, es que lean ustedes, en el trayecto de mi casa al trabajo, si utilizo automóvil tardo aproximadamente 2 horas, sin contar el tiempo invertido en buscar un estacionamiento no tan caro, un lugar en una calle “segura” o un viene viene con cara de buena persona y que no cobre tan caro el derecho de piso… si utilizo transporte público, el mismo trayecto dura aproximadamente una hora y media… así es, -cuando lo pienso- digo de manera optimista “mi vida no podría ser peor”… hoy lo fue…en mi andar por el metro (transporte que utilizo pa’ desplazarme de norte a sur y de vuelta) note que en los últimos meses ha dejado de prestar su eficientísimo y economiquisimo servicio o no sé, más bien mi paciencia se ha agotado a lo largo de estos años, y es que ya no tolero que pasemos en el andén 15 minutos o más esperando subir a un vagón… y todavía no conforme con la espera avasallante… habrá que pelear cual gladiadores por un lugarcito para dormirse, darse el "retoque" (las que se maquillan pues), ir en el guiri washa, escuchar música y en algunos casos –desafortunadamente los menos- poder leer, bueno dejen ustedes esas actividades no anecdóticas, eso es secundario cuando la prioridad es poder entrar aunque sea ahí a apachurrones.
Volviendo al karma del que hablo, un trayecto que debía durar 40 minutos duró cerca de 70 es decir casi el doble de gritos, (“no empujen” “dejen bajar”- y el que yo no entiendo y aplica para cuando se suben cinco que apachachurran a una o a uno, la una o el uno se sienten indignados por el aventón, ponen cara o refunfuñe, y la una o el uno de los cinco dice: - “Si no le gusta váyase en taxi”) por favor -no hagan eso- quien carambas utiliza de 7 a 9 de la mañana el metro por gusto, sé que no soy quién para decirlo después de este reclamo igual de "refunfuñoso", pero tolerancia usuarios, por necesidad potencial es indispensable usarla… y es lo único que queda. Y bueno, total que a razón de un retraso como tal, llegue tarde al trabajo y de ahí el día nomás no se compuso y yo aquí tenía que expresar el profundo enojo que me causa no saber a quien puedo reclamarle la determinante relación causal de vivir en sociedad y que el tiempo quede ahí perdido como mi mente en el techo al despertar.
Vivir en el DF o en una ciudad tan caótica ya tiene implícito un karma, donde el tiempo y la distancia son verdaderamente relativos, es que lean ustedes, en el trayecto de mi casa al trabajo, si utilizo automóvil tardo aproximadamente 2 horas, sin contar el tiempo invertido en buscar un estacionamiento no tan caro, un lugar en una calle “segura” o un viene viene con cara de buena persona y que no cobre tan caro el derecho de piso… si utilizo transporte público, el mismo trayecto dura aproximadamente una hora y media… así es, -cuando lo pienso- digo de manera optimista “mi vida no podría ser peor”… hoy lo fue…en mi andar por el metro (transporte que utilizo pa’ desplazarme de norte a sur y de vuelta) note que en los últimos meses ha dejado de prestar su eficientísimo y economiquisimo servicio o no sé, más bien mi paciencia se ha agotado a lo largo de estos años, y es que ya no tolero que pasemos en el andén 15 minutos o más esperando subir a un vagón… y todavía no conforme con la espera avasallante… habrá que pelear cual gladiadores por un lugarcito para dormirse, darse el "retoque" (las que se maquillan pues), ir en el guiri washa, escuchar música y en algunos casos –desafortunadamente los menos- poder leer, bueno dejen ustedes esas actividades no anecdóticas, eso es secundario cuando la prioridad es poder entrar aunque sea ahí a apachurrones.
Volviendo al karma del que hablo, un trayecto que debía durar 40 minutos duró cerca de 70 es decir casi el doble de gritos, (“no empujen” “dejen bajar”- y el que yo no entiendo y aplica para cuando se suben cinco que apachachurran a una o a uno, la una o el uno se sienten indignados por el aventón, ponen cara o refunfuñe, y la una o el uno de los cinco dice: - “Si no le gusta váyase en taxi”) por favor -no hagan eso- quien carambas utiliza de 7 a 9 de la mañana el metro por gusto, sé que no soy quién para decirlo después de este reclamo igual de "refunfuñoso", pero tolerancia usuarios, por necesidad potencial es indispensable usarla… y es lo único que queda. Y bueno, total que a razón de un retraso como tal, llegue tarde al trabajo y de ahí el día nomás no se compuso y yo aquí tenía que expresar el profundo enojo que me causa no saber a quien puedo reclamarle la determinante relación causal de vivir en sociedad y que el tiempo quede ahí perdido como mi mente en el techo al despertar.
Siempre me quejo!... Y qué importa esto es la vida ¿no? por ahí dicen que jacarandosa a veces negra y a veces rosa (que frase tan célebre he citado, bórrenla de su memoria porque la mía es presa de esas canciones pegajositas con frases sencillas y comunes pero que llegan lento y profundamente al subconsciente)
15 de febrero de 2009
D e S o R d E n
Tengo una espera e ideas inconclusas, tengo dudas, tengo miedos, tengo algo que me tiene en la lona y me hace estar en un estado de letargo -que quiero dejar- el punto es que no sé como salir, de algo en lo que no sé cómo entre - así es, no sé como llegue a este estado-… Soy el retrato de una depresiva maniática resucitada con aires sarcásticos y de antipatía… ya he puesto orden a todo lo que he podido, tire todo lo inútil, cambie todo de lugar como intentando darle nuevos aires al lugar donde duermo, donde despierto y donde me encuentro, la ropa por color, los discos están en orden alfabético, las películas por genero, los libros por niveles… (los que me rifan estan en el nivel superior) reparé la lámpara que duro tres años descompuesta, pinte la paredes, intente cambiarme de empleo (algo que no se concretó) y el desorden sigue estando ahí, ¿será que es … algo así como un desorden atípico en la Mente?... no locura, ni demencia, solo una reverendo desmadre, dudas contra convicciones, ¿quien ganará? … y ni como por dónde empezar.
Hace algún tiempo, un cuate me regaló dos libros de esos Best Sellers -yo no sabía si reír o llorar- porque cabe aclarar que yo quemaría todos esos ejemplares en las librerías referidos a la superación personal o el estilo de éstos (que no cito por miedo a parecer intolerante y de poco criterio) pero finalmente eran recomendados por alguien que con toda su buena voluntad aseguraba que esto podría ayudarme a resolver el enigma para yo regresar a la eterna “normalidad”, -y bien- después de resistirme por muchas horas (porque no me gustan las recetas ni en la cocina) un fin de semana de esos largos tome los dos y tirada en el sillón y aunque poco dispuesta comencé a leer, -debía hacerlo- y bien ahora están en el nivel de librero que da al piso.
Y es que siendo sincera, he de decir que no solo no disiparon el “desman” sino que me dejan más confundida y pensando en lo lejos que estoy de los estándares de vida que nos han hecho añorar y aprenender como quien se aprende el himno nacional en cada lunes de homenaje- (aunque respeto a quienes estos ejemplares han guiado por el camino del TRIUNFO, palabra con la que estoy peleada a muerte y luego les explico) tengo algo que decirles a los autores...
Respetables señores que se han dedicado a escribir “leyes de atracción” que son poseedores de una sabiduría milenaria (Newton, Darwin y Copérnico y otros, disculpen, si mi burrada aseveración los molesta, no es por ustedes es por ellos)… las circunstancias son infinitas- compruébenme con hechos que la actitud, la fe y la falsas ilusorias mentales son suficientes para lo que ustedes nombran “cambio de vida” - y bueno- a ese cambio de vida yo le llamaría simple y llanamente EQUILIBRIO, es lograr ser coherente con lo que hago, quiero, pienso y con lo que siento y eso no se consigue así nomás una tarde de lectura, ni con disposición, no vendan espejismos seudo-intelectuales, que nomás chaquetean a uno, lograrlo no depende siempre de buenas intenciones, no, en una sociedad como en la que vivimos, donde en ocasiones la sobrevivencia es tajante con aquellos que aspiran a esos estándares de los que hablo, ligados a una falsa idea del éxito.
Hace algún tiempo, un cuate me regaló dos libros de esos Best Sellers -yo no sabía si reír o llorar- porque cabe aclarar que yo quemaría todos esos ejemplares en las librerías referidos a la superación personal o el estilo de éstos (que no cito por miedo a parecer intolerante y de poco criterio) pero finalmente eran recomendados por alguien que con toda su buena voluntad aseguraba que esto podría ayudarme a resolver el enigma para yo regresar a la eterna “normalidad”, -y bien- después de resistirme por muchas horas (porque no me gustan las recetas ni en la cocina) un fin de semana de esos largos tome los dos y tirada en el sillón y aunque poco dispuesta comencé a leer, -debía hacerlo- y bien ahora están en el nivel de librero que da al piso.
Y es que siendo sincera, he de decir que no solo no disiparon el “desman” sino que me dejan más confundida y pensando en lo lejos que estoy de los estándares de vida que nos han hecho añorar y aprenender como quien se aprende el himno nacional en cada lunes de homenaje- (aunque respeto a quienes estos ejemplares han guiado por el camino del TRIUNFO, palabra con la que estoy peleada a muerte y luego les explico) tengo algo que decirles a los autores...
Respetables señores que se han dedicado a escribir “leyes de atracción” que son poseedores de una sabiduría milenaria (Newton, Darwin y Copérnico y otros, disculpen, si mi burrada aseveración los molesta, no es por ustedes es por ellos)… las circunstancias son infinitas- compruébenme con hechos que la actitud, la fe y la falsas ilusorias mentales son suficientes para lo que ustedes nombran “cambio de vida” - y bueno- a ese cambio de vida yo le llamaría simple y llanamente EQUILIBRIO, es lograr ser coherente con lo que hago, quiero, pienso y con lo que siento y eso no se consigue así nomás una tarde de lectura, ni con disposición, no vendan espejismos seudo-intelectuales, que nomás chaquetean a uno, lograrlo no depende siempre de buenas intenciones, no, en una sociedad como en la que vivimos, donde en ocasiones la sobrevivencia es tajante con aquellos que aspiran a esos estándares de los que hablo, ligados a una falsa idea del éxito.
Mientras tanto Yo aquí sigo con mi desorden mental,
que causa ideas caóticas con tintes de histeria y absurda banalidad
que causa ideas caóticas con tintes de histeria y absurda banalidad
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